Muchos creían que Disney sin Pixar no era nada, que por eso, el estudio de los parque temáticos, en 2006, tiró la casa por la ventana para mantener a este (ya no tan) pequeño estudio que tantas alegrías le había dado. Sin duda fue una elección acertada, ya que Pixar es la vanguardia de la animación y quien se la quedase dominaría el mercado.
Disney era consciente de que sus films no llegaban a la categoría de los Pixar y mientras esta ganaba en calidad y reputación, Disney se iba quedando atrás.
Esto sucedió, más o menos, en 1999, cuando Pixar dio el pelotazo con Toy Story 2 y Disney tuvo cinco decepciones consecutivas (Fantasía 2000, La película de Tiger, Dinosaurio, El emperador y sus locuras y Atlantis: el imperio perdido). Además no paraba de sacar numerosas y bochornosas continuaciones de sus clásicos directamente a video (La sirenita 2, La cenicienta 2, La dama y el vagabundo 2, El jorobado de Notre Dam 2 y Peter Pan 2). Sólo consiguió cierto éxito con Lilo y Stich, precisamente la única película de esta época que se acercaba algo a Pixar en cuanto a su modernidad.
Y mientras en 2002, Pixar estrenaba su siguiente pelotazo, Monstruos SA, Disney parecía resignada a sacar eternamente más continuaciones de sus clásicos (Tarzan 2, El libro de la selva 2, El rey león 3, Mulan 2 e incluso de alguna tan reciente como la antes citada Lilo y Stich).
Parecía, que con el estreno de Wall-E, el estudio pasaría a llamarse Pixar. Pero entonces Disney decidió cambiar antes de perder su identidad. Y empezó a producir una animación más moderna dinámica y menos infantil, aunque seguía a años luz de su filial, si que empezó a recuperar su credibilidad y el éxito perdidos con películas como Bolt y especialmente con Tiana y el sapo y Enredados.
Ahora, Disney se puede poner poner a la altura de Pixar gracias a su próximo film, Rompe Ralph.
Viendo el trailer diríamos con seguridad que se trata de una peli de los creadores de Toy Story, por su estilo de animación, su aparente originalidad, modernidad y sobretodo por su temática. Trata sobre el malo de un videojuego que debe destrozar los edificios que construye el bueno, osea, el jugador. Pero ya está harto y quiere dejar de ser odiado, así que se escapa a otro juego donde pueda ser un héroe.
Sin embargo Pixar acaba de estrenar en USA Brave, con bastantes buenas críticas y tiene muy buena pinta, pero en este caso diríamos que es de Disney. Ya que la protagonista es una princesa, su trama es de lo más clásica y su animación, aunque de una calidad asombrosa, es de apariencia mucho más tradicional que la de Rompe Ralph.
¿Que ha pasado, se habrán cambiado las tornas?


