Se abre la veda. A Coruña está en fiestas y en la ciudad donde nadie es forastero nadie duerme. El Concello herculino ha decretado troula y es lo que toca hacer a vecinos y visitantes. Pero como para gustos, pintan colores el equipo municipal ha diseñado actividades para todos los gustos, desde contar con el mediático actor Mario Casas como pregonero, a escuchar al escritor Manuel Rivas adelantar, vía tradición oral, un capítulo de su próxima obra, ‘As voces baixas’.
Arrancaron las fiestas María Pita 2012 en A Coruña y el slogan elegido para esta cita ‘A cidade que dorme de pé’ y la invitación municipal a ‘troulear’ encaja con el espíritu de un lugar que sabe divertirse.
En la primera jornada de agosto hubo tiempo en A Coruña para la literatura en la Feira do Libro, una cita que año tras año congrega a los mejores autores gallegos y que es una referencia en el calendario estival.
Se presentó el libro ‘O peizoque Roque’, de Dores Tembrás (Galaxia). Otra novedad que tuvo su sitio fue ‘La Coruña, lugares y acontecimientos de hace un siglo’ de Juan Villar Ferrer (Temporae). El ambiente lo puso la propuesta fotográfica ‘No país das vacas’, del reportero gráfico Xurxo Lobato.
Pero sin duda el plato fuerte literario correspondió a la lectura por parte de Manuel Rivas de partes de algunas de sus obras. El autor gallego habló de su próxima propuesta literaria: ‘As voces baixas’, que describió como: “Un libro da memoria. Non de memorias, se non de mumurios. A memoria que se vai abrindo á boca da literatura e ábrese no lugar máis inverosímil: na xente corrente, nas voces baixas”. Según el escritor e periodista esta proposta de relatos habla de “persoas con menesteres humildes que teñen que baterse cada día”.
De la paz y la reflexión de la obra de Rivas se podía pasar ayer en A Coruña a la locura y el fenómeno fan llevado al límite. En la Plaza de María Pita daba el pregón de las fiestas el joven actor coruñés Mario Casas.
LOCURA Y FANS EN MARÍA PITA CON MARIO CASAS COMO PREGONERO
Los seguidores, en su mayoría jovencitas, del intérprete de ‘A tres metros sobre el cielo’, ‘Tengo ganas de ti’, o ‘El barco’, hicieron guardia desde el mediodía para conseguir el mejor sitio.
Mario llegó al consistorio sobre las 20:30 y lo hizo acompañado de sus padres, sus hermanos, Óscar (también actor), Christian y Sheila Casas, así como otros miembros de su familia que arroparon a un joven que a los seis años cambió la zona de Os Mallos-A Sardiñeira por la Ciudad Condal, pero que parece no olvidar sus orígenes herculinos. “Soy coruñés pese a haberme marchado muy niño de Galicia. Me siento gallego por los cuatro costados. Siempre he querido mantener las tradiciones”, señalaba Mario.
Arrancó el pregón el actor atreviéndose con el gallego: “Boas noites, coruñeses, coruñesas, turistas… En ningún sitio de España, e pola miña profesión coñezo moitos, poden presumir de ter unhas festas dun mes de duración. Sodes uns afortunados. E eu son un afortunado por dirixirme a vós desde o balcón de María Pita. Dende a Casa de Todos a tres metros baixo o ceo coruñés“.
Rememorando su pasado herculino, Casas recordó los días de pesca con su padre, o las “cabalgadas en los caballitos de Méndez Núñez”. “Siempre que puedo intento regresar a Galicia. Hacía cuatro años que no venía a las Fiestas de María Pita, pero prometo disfrutar con efecto retroactivo”, advirtió.
Mario, futbolero confeso, se declaró deportivista gracias a que su padre le “contagió” la pasión blanquiazul. “He seguido el regreso a Primera del Dépor. Es su lugar natural”, señaló para luego gritar “¡FORZA!” y ser contestado con un rotundo “´¡DÉPOR!” por parte del público congregado en María Pita.
SIN CAMISETA
El delirio llegó cuando Mario Casas señaló que eran estas unas “fiestas de cine, en una ciudad de cine” y advirtió que tocaba “disfrutarlas a pecho descubierto”. La respuesta de las fans no podía se otra que pedirle que se quitase la camiseta. Las apariciones de Casas luciendo abdominales en la pantalla grande y en la pequeña, empiezan a ser un sello propio. Por eso María Pita le gritó que siguiese su locución pero “sin camiseta”.
El pregón de Mario Casas finalizó al grito de: “Viva Galicia, Viva A Coruña y Forza Dépor”.
Justo después, La oreja de Van Gogh (LODV) ofreció su música a los coruñeses, demostrando que estas son unas fiestas con todo y para todos.
Imagen: Pablo Rodríguez
Texto: Silvia Carregal
Fotografía: Sabela Moscoso


