La Asociación gallega de Centros Especiales de Empleo sin Ánimo de Lucro, Cegasal, ha resaltado que el empleo de personas con discapacidad ha experimentado un crecimiento del 52% en la última década. Sin embargo, a pesar de este avance, seis de cada 10 personas con discapacidad en paro llevan más de un año buscando trabajo.
Según datos de 2025, en España había 345.854 personas con discapacidad afiliadas a la Seguridad Social, lo que representa un crecimiento del 52,58% en diez años. A pesar de este aumento, esta cifra solo supone el 1,60% del total de trabajadores en el país.
Uno de los datos más preocupantes es que el 58% de las personas con discapacidad en situación de desempleo llevan más de un año buscando trabajo, y casi la mitad supera los dos años en esta situación. Además, la tasa de actividad de las personas con discapacidad se sitúa en un 35,4%, muy por debajo del promedio general que roza el 79%.
El análisis realizado por Cegasal destaca que el 73% de las personas con discapacidad en edad laboral tienen entre 45 y 64 años, lo que plantea desafíos específicos en términos de empleabilidad. A pesar de que en 2025 se firmaron 275.890 contratos con personas con discapacidad, la tasa de estabilidad es del 30%, la más baja entre todos los colectivos prioritarios, con siete de cada diez contratos siendo temporales.
En el caso de Galicia, la situación es aún más complicada, ya que la comunidad se encuentra entre las cuatro con menor tasa de actividad de personas con discapacidad en el país. Menos de una de cada tres personas con discapacidad participa en el mercado laboral gallego, y los indicadores de afiliación y contratación están por debajo de la media estatal.
El presidente de Cegasal, Mino Martínez, destaca que si bien el empleo de personas con discapacidad ha aumentado, lo ha hecho a un ritmo insuficiente y sin garantizar la estabilidad laboral. Martínez hace hincapié en el problema del paro de larga duración, que afecta a personas que llevan años sin encontrar trabajo, perdiendo competencias y enfrentándose a situaciones de vulnerabilidad extrema.
Ante esta situación, Martínez reclama un cambio de enfoque en las políticas de empleo, destacando la importancia de invertir en la inclusión laboral como un pilar fundamental de la cohesión social. Subraya la necesidad de una financiación estable y el respaldo tanto de la Xunta como del Gobierno central para garantizar la inserción laboral de las personas con discapacidad en Galicia.
En resumen, a pesar del crecimiento en el empleo de personas con discapacidad, existen desafíos significativos en términos de estabilidad laboral y acceso al mercado de trabajo, especialmente para aquellos en situación de desempleo de larga duración. Es fundamental abordar estas problemáticas con políticas que garanticen la inclusión laboral y el apoyo necesario para este colectivo en Galicia.
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