El cese de tres altos cargos de la Consellería do Medio Rural ha generado críticas por parte del BNG y el PSdeG, quienes ven en esta decisión un reflejo del «fracaso» y el «desastre» de la gestión del departamento autonómico durante la ola de incendios del pasado verano. Ambos partidos apuntan a la conselleira, María José Gómez, como la «máxima responsable» de esta situación.
El BNG ha destacado que estos ceses evidencian una política «errónea y negativa» por parte del Gobierno gallego en lo que respecta a la ordenación del territorio, la producción agroforestal y la defensa del medio rural ante los incendios. Para el portavoz del área del Bloque, Secundino Fernández, el cambio de algunos cargos de segundo nivel no es suficiente para cambiar las políticas destinadas al ámbito rural, señalando que es necesario abordar cambios más profundos y responsabilizar a los máximos responsables, empezando por la conselleira.
Por su parte, el PSdeG también ha criticado la gestión de la conselleira, atribuyendo a la falta de planificación, desorden e improvisación permanente el «desastre» en la gestión forestal. La portavoz socialista de política forestal, Carmen Dacosta, ha señalado que las hectáreas calcinadas el pasado verano son una muestra del fracaso de las políticas de prevención y gestión forestal impulsadas por la Xunta.
En este contexto, el PSdeG ha subrayado la ausencia de publicación del Pladiga, un instrumento fundamental para la planificación y prevención de incendios. Aunque los ceses anunciados no han sido una sorpresa para los socialistas, consideran que llegan tarde y no abordan el problema de fondo, que según ellos radica en una conselleira sin rumbo respaldada por un presidente que «mira para otro lado».
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